Lentes de Contacto, ¿Puedo usarlas?.

Nacieron a finales del siglo XIX y vinieron para quedarse. El primer paso si has decidido usar lentillas, acudir a la óptica y nuestros profesionales te orientaran sobre el tipo más adecuado en tu caso, después de realizar in situ varias pruebas, y valorar el uso que les vas a dar. En cualquiera de nuestros Zas Visión – Centros de Salud Visual podrás encontrar el producto que más se ajusta a las necesidades de tu ojo.

Ir a una óptica y comprar unas lentillas al azar con la misma graduación que las gafas es un error que debes evitar si quieres proteger tu salud visual.
Teniendo en cuenta el tipo de material con el que están elaboradas, las lentillas se pueden clasificar en:Lentes

Lentillas rígidas o duras: son las primeras que se lanzaron en el mercado y poco a poco están siendo relegadas a un segundo plano debido a que su material, aunque muy transparente y resistente, no deja pasar el oxígeno.

Lentillas semirígidas: constituyen la evolución de las lentes de contacto rígidas, a las que están sustituyendo en la mayoría de los casos. Están elaboradas con un material poroso, por lo que el oxígeno sí puede atravesarlas, en algunos casos incluso como si no se llevasen lentillas. Ofrecen una calidad de visión alta –hasta pueden incluir un filtro que protege al ojo de los nocivos rayos ultravioleta–, y son aptas para personas que tengan una insuficiente o inadecuada hidratación en su ojo y que no toleren, por ello, otro tipo de lentillas. No obstante, la porosidad de las lentes semirígidas hace que puedan acumular suciedad con más facilidad, por lo que requieren una limpieza semanal añadida a la diaria y, además, pueden rayarse con facilidad.

Lentillas blandas: estas lentillas tienen agua en su composición en un porcentaje que va desde el 36 al 55%, lo que hace que se adapten muy bien al ojo y apenas se muevan una vez colocadas en él. La permeabilidad y la transpirabilidad de las lentillas depende del porcentaje de agua (cuanto más, mayor será el paso de oxígeno), pero también del material elegido y del grosor. Al igual que las lentes semirígidas, es necesario hacer una limpieza especial una vez a la semana y, por otro lado, no son las más adecuadas para corregir astigmatismo (salvo en casos muy leves y con el uso de lentes tóricas). Dentro de este grupo se encuentran las lentes de contacto desechables y, en la mayoría de los casos, también las de reemplazo frecuente. Las lentes blandas para miopía e hipermetropía son esféricas, mientras que las indicadas para la presbicia son bifocales o multifocales.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *