El primer examen del curso debería ser el ocular.

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Ahora que los niños están a punto de volver a las aulas, es el momento ideal para hacerles el primer examen ocular del año. Si sigues leyendo descubrirás por qué es importante hacerles estos exámenes desde que son pequeños y cómo se pueden detectar algunos problemas en la visión de tus hijos.

El que nuestra vista sea buena no sólo nos permite ver el mundo a todo color sino también conocerlo, descubrirlo y desarrollarnos en él con más facilidad. Por eso es tan importante que tanto los adultos como los niños cuiden la salud de sus ojos.

Algunos especialistas consideran que el 80 por ciento de lo que aprendemos es a través de ellos: son necesarios para enfocar la vista en un libro o en una pantalla, para ver bien la pizarra en clase y hasta para jugar en los recreos, participar en la clase de gimnasia y divertirse en familia los fines de semana.

Los niños deberían tener controles periódicos de la vista con esta pauta: cuando nacen, en la sala de recién nacidos del hospital; durante el primer año de vida, en las consultas al pediatra o médico de familia; a los tres años y medio y a los cinco. A partir de entonces, lo ideal es que sean evaluados anualmente al inicio del curso escolar; y desde luego, en cuanto presenten algún síntoma de mala visión.

Como te hemos comentado, ahora que vuelven al colegio es el momento ideal para hacerles su revisión ocular anual. Ten en cuenta que muchos niños ni siquiera notan que no ven bien, sencillamente porque nunca lo han hecho. Lo malo es que muchas veces se confunde el problema de la vista con una discapacidad en el aprendizaje, y que en la mayoría de los casos podría corregirse con un tratamiento adecuado para recuperar o mejorar la visión.

Por otro lado, muchos padres se quedan tranquilos porque a sus niños les han hecho exámenes de la vista en el colegio y todo ha salido bien. Pero a veces, estos no son completos y, si bien son útiles para detectar ciertos problemas visuales no son capaces de detectar otros.

Entre los problemas de la vista más frecuentes que pueden sufrir los niños se encuentran los siguientes:

– El “ojo vago”, que se denomina técnicamente ambliopía y consiste en tener una vista deficiente en un ojo aparentemente normal. También se le llama estrabismo (conocido como ojo bizco).

– Los errores de refracción (cuando la forma del ojo cambia la dirección de la luz y provoca visión borrosa), como la miopía (una dificultad para ver los objetos distantes o lejanos), la hipermetropía (consiste en ver mal los objetos cercanos) y el astigmatismo (provoca visión borrosa, entre otras molestias).

Como ocurre con otras enfermedades en el caso de la vista también es mejor detectar los posibles problemas lo antes posible. Incluso, esto es más importante en el caso de los niños, ya que sus ojos se desarrollan de manera rápida y continua hasta los siete años. Si se detecta algún problema en ese período, tiene muchas posibilidades de resolverse.

Además de en los controles periódicos, hay algunas señales que pueden indicarte que tu niño o niña tiene problemas en la visión. En el caso de los niños pequeños, estas pueden ser, por ejemplo:

  • Frotarse los ojos constantemente
  • Tener extrema sensibilidad a la luz (conocida como “fotofobia”)
  • Tener problemas para enfocar la vista o para seguir los objetos con los ojos
  • Mostrar un alineamiento o movimiento anormal de los ojos (a partir de los 6 meses)
  • Tener enrojecimiento o lagrimeo continuo de los ojos
  • Tener una pupila blanca en vez de negra

Los niños en edad escolar, además, pueden mostrar:

  • Dificultad para ver objetos distantes y/o para leer la pizarra en clase
  • Tendencia a cruzar los ojos (bizquear)
  • Dificultad para leer
  • Sentarse demasiado cerca del televisor

Mantente alerta a los signos que puedan mostrarte que tu hijo tiene algún problema en la vista y si detectas algo que te parece que podría no ser normal llévalo a la óptica. Recuerda que los problemas de la vista que no se detectan pueden afectar negativamente el desarrollo del aprendizaje y contribuir a que los niños se frustren, a que tengan malas notas y a que tengan problemas en su comportamiento.

Si ha comenzado un nuevo curso, o va este año por primera vez a la escuela, es más importante aún que te asegures de que no tenga problemas en su visión para que se concentre mejor en aprender y en progresar.

La Importancia de proteger los ojos de los niños

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La radiación ultravioleta del sol produce, como en la piel, daños a corto y a largo plazo en la retina. Por ese motivo, y porque a medida que se cumplen años ese daño se va acumulando, es recomendable el uso de medidas preventivas como viseras y gafas de sol para evitar la exposición solar.

Si para ir a la playa no hay dudas a la hora de poner crema protectora a un niño por el riesgo de quemar su piel, debería de existir la misma concienciación con los ojos, ya que estos no se regeneran tras el daño y, por lo tanto, la laceración es acumulativa y se convierte en un factor de riesgo para el desarrollo de diferentes patologías.

Puede provocar daños a corto plazo como quemaduras solares de la córnea por la exposición directa, conjuntivitis alérgicas relacionadas con el sol, maculopatías; y a largo plazo se ha asociado el desarrollo temprano de cataratas o degeneración conjuntivales. Existen diferentes patologías descritas bien por causas directas o relacionadas.

Asimismo, aunque aún no existe investigaciones concluyentes, parece que los medios de su ojo son “más transparentes y menos hechos”, y eso podría permitir el paso de mayor radiación ultravioleta que en un ojo adulto. Las principales recomendaciones son evitar la exposición directa y las horas con más exposición de radiación, como es básicamente las horas que comprenden el mediodía.
Se ha visto que los niños están tres veces más expuesto al sol principalmente por sus hábitos diarios.

Por tanto, lo principal es llevar a cabo medidas de prevención: evitar la exposición solar y mirar directamente al sol, el uso de gorros, viseras y gafas de sol. Sobre todo, es recomendable el uso de unas gafas de sol desde los seis meses.

El principal aspecto de seguridad exigible a unas gafas de sol es que sus lentes protejan de los rayos ultravioleta, lo contrario podría perjudicar gravemente sus ojos. Las lentes oscuras favorecen que las pupilas se dilaten, por lo tanto, si éstas no filtran los rayos UV en un porcentaje adecuado, entrarán más rayos y los exponemos a posibles daños oculares que si no llevásemos gafas de sol.

Por eso, existen dos requisitos fundamentales que son: que cumplan estrictamente con la reglamentación de la Comisión Europea y un Filtro UV 400, que protege cerca del 98 por ciento de las radiaciones de rayos UV. Para ello lo mejor es acudir a un establecimiento especializado y, sobre todo, evitar las gafas de sol de juguete.

Una buena forma para saber cuándo ponérselas al niño es hacerlo al mismo tiempo que cuando se pone la crema de sol, para ello hay que tratar que el niño se sienta a gusto con las gafas y, sobre todo, dar ejemplo al niño usándolas también los padres.

A la hora de comprarlas debe pensarse en el niño, que cubran bien todo el ojo y que deje pasar el mínimo de luz alrededor de los cristales; que la lente no dificulte la visión, no debe ser un cristal muy oscuro; y el material debe ser flexible, resistente y que pese poco. Además, se pueden elegir unas lentes polarizadas, que dan una protección “extra” porque bloquean reflejos de superficies horizontales, evitando fatiga visual.

A los niños no les resulta fácil ponérselas, por eso es aconsejable que, dentro de unas gafas de calidad, sea el niño el que elija las que más le gusten, porque cuando las eligen ellos las usan más. Mientras, hay que rechazar acudir a tiendas que vendan gafas que no son homologadas, aunque su imagen infantil pueda ser más atractiva para el pequeño, ya que pueden hacerles todo tipo de daños, al no tener seguridad de los filtros de las mismas.

Teatro Clásico para Todos

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Teatro clásico para todos. Justo antes de la llegada del verano, los medios de comunicación suelen reservar minutos y páginas para informar sobre los festivales culturales que se van a celebrar en nuestro país.

Los musicales suelen llevarse el gran protagonismo por simples cuestiones matemáticas: cientos de miles de españoles han descubierto que pasar unos días en el Sonar, Primavera Sound, Vitoria-Gasteiz, Sonorama o BBK puede ser una manera muy provechosa de olvidar la rutina diaria. A esta amplísima oferta lúdica hay que añadir los festivales de teatro clásico, cada vez con más importancia en el desarrollo turístico nacional. Alcalá de Henares, Cáceres, Salamanca, Almagro y Olmedo, entre otros, compiten de forma amistosa en revisitar las obras del teatro español y extranjero que han pasado a la historia de las tablas.

Teatro clásico para todos. Este año, la duocécima edición del Festival Olmedo Clásico, que se celebra en este pueblo de Valladolid desde el 14 al 23 de julio, se ha acordado de nuevo del público con discapacidad auditiva o hipoacusia facilitando dispositivos de apoyo “para que todo el mundo pueda escuchar bien la representación”, como señaló en la presentación del evento Benjamín Sevilla, codirector del festival. La programación cuenta con ocho espectáculos en verso y cuatro en prosa, complementadas con cursos sobre el teatro clásico y análisis e interpretación para actores. La Corrala del Palacio del Caballero será el escenario que albergará las funciones de Fuente OvejunaLa judía de Toledo y El perro del hortelano, de Lope de Vega; Baratalia, El rufián dichoso y Sancho en Barataria, de Miguel de Cervantes; La vida es sueño, Eco y Narciso y La hija del aire de Calderón de la Barca; El lindo don Diego, de Agustín Moreto; Hamlet, de William Shakespeare y La luz oscura de la fe, basada en textos de San Juan de la Cruz.

Para ampliar información: www.olmedo.es/olmedoclasico

Audífonos Beltone: http://www.beltone.es

Confundes los colores, ¿Se trata de daltonismo o ceguera del color?

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El mundo está hecho a todo color. Nuestros ojos están equipados para percibir no sólo los colores básicos, como los del arcoíris, sino sus infinitas variedades de tonos y matices. En cualquier revista de decoración o de moda verás que se habla, por ejemplo, de azul turquesa, de rojo púrpura, amarillo mostaza o de verde limón. Pero para muchas personas esos colores son francamente sólo una idea. Por ejemplo, no logran distinguir el número 5 en la imagen que acompaña a este artículo. Cuando el ojo no puede distinguir los colores o los confunde, estamos ante una condición conocida como la ceguera del color o daltonismo.

Para Vicente, combinar la ropa siempre ha sido un problema: nunca está seguro si el color de la camisa le va bien al del pantalón, o al revés; por la mañana la pregunta “del millón” es la de “¿Estoy bien combinado?”. Los colores de los dibujos de preescolar de Juanito, sus flores y hasta sus animales son muy diferentes de los de los demás. Su maestra tienes que hacer un esfuerzo adicional para ayudarle a identificar las cosas en el aula que están codificadas con color, un método audiovisual tan importante en esos primeros años escolares.

Tanto Vicente como Juanito tienen acromatopsia, ceguera del color o daltonismo, una enfermedad que generalmente se hereda, es crónica y que se puede sobrellevar, pero que no tiene cura.

Las personas que la padecen pueden llevar una vida perfectamente activa y satisfactoria, pero hay cosas que les resultan más difíciles que a los demás, cosas sencillas, cotidianas, a las que nadie da importancia, como darse cuenta si un semáforo está en verde o rojo, saber a simple vista si un tomate o una sandía están maduros o no, o seleccionar un color de pintura para una pared de la casa.

Para poder entender por qué sucede, tenemos que conocer primero el mecanismo que les permite a nuestros ojos percibir los colores. Este se basa en unas células en forma de cono, situadas principalmente en la mácula, el área central de la retina. Estos conos son sensibles a las ondas de la luz roja, verde y azul o a las combinaciones de las mismas. Si falta algún tipo de esos conos, o alguno no funciona adecuadamente, entonces la persona puede: o no ver uno de los colores básicos, o no distinguir las tonalidades de ese color, o confundir un color con otro.

La más común es la ceguera para el rojo o el verde (se perciben como un mismo color) que afecta curiosamente más a los hombres que a las mujeres, seguida por la ceguera al azul (la persona no distingue ni el azul ni el amarillo). En muy raras ocasiones no se distingue ningún color y se ve entonces en blanco y negro o en gris. Cuando la condición es heredada o de nacimiento, ni cambia con el tiempo ni se puede corregir. Solamente se puede ayudar o entrenar a la persona a sustituir la información que brindan los colores por otras señales. ¿Quieres un ejemplo? Los que tienen ceguera al rojo y al verde, por ejemplo, saben si el semáforo está en verde por la brillantez de la tercera luz encendida, no por el color en sí.

Puede suceder que los problemas con la visión de los colores se deban a otras causas: a la edad, a lesiones en el ojo, a efectos secundarios de algunos medicamentos y a problemas de la visión (glaucoma, retinopatía diabética, degeneración de la mácula o cataratas). Cuando alguna de estas causas tiene solución, por ejemplo, una cirugía para eliminar las cataratas, la persona puede recuperar la visión del color, de manera total o parcial. Hay otras formas de aliviar los síntomas de la visión de los colores, como el uso de lentes de contacto de colores o gafas con cristales que contrarresten el resplandor.

La ceguera del color o daltonismo, no es una enfermedad grave, pero si puede tener consecuencias importantes en la vida de la persona. Las personas que la padecen no pueden desempeñar varias carreras y profesiones, como son la decoración de interiores, el diseño gráfico, o la moda, en las que el color es un elemento fundamental. También hay limitaciones en otros campos profesionales, como en el ejército, la aviación, la ingeniería y hasta en los laboratorios, en los donde los cables, las señales y hasta los resultados de las pruebas médicas se determinan mediante los colores.

Para que la persona pueda superar con éxito sus limitaciones, es importante detectar la condición lo antes posible y así tomar medidas de reeducación y entrenamiento para poder llevar una vida satisfactoria y normal.

Ahora que ya conoces un poco más sobre este problema, aprecia la maravilla de tus ojos y disfruta toda la paleta de colores que la naturaleza ha puesto a tu disposición, desde una flor hasta una puesta de sol. Cuídalos para que puedas ver tu vida a todo color.

Temblor en el párpado ¿Por qué ocurre?

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A veces sientes que te tiembla el párpado y no lo puedes controlar, pero pasados unos segundos se te pasa. ¿Se trata de algo serio? Por lo general, los espasmos involuntarios de los párpados son transitorios e inofensivos. Aquí te contamos por qué puede temblarte el párpado y cuándo debes preocuparte.

Por lo general el temblor en el párpado es algo inofensivo. Blefaroespasmo es el término para nombrar a los espasmos o contracciones involuntarias de los músculos que rodean el ojo.

Algunas veces, el párpado puede cerrarse (o casi cerrarse) de manera repetitiva y luego volver a abrirse. Estas contracciones, que la mayoría de las personas experimentan alguna vez en su vida, pueden durar segundos o minutos.  En ocasiones pueden seguir ocurriendo esporádicamente durante días, semanas o meses. Aunque molestas e inconvenientes son, por lo general, inofensivas y para evitarlas, basta cambiar algunos hábitos de vida.

¿Qué los provoca? Pueden deberse a distintas causas, entre ellas:

  • Estrés: presta atención al momento en que ocurren. Es posible que los espasmos aparezcan en momentos de estrés y luego desaparezcan o disminuyan y luego vuelvan a aparecer. Cuando la situación de estrés se resuelve, los temblores también deberían quedar en el olvido. Si no es así, consulta a tu médico.
  • Forzar la vista: cuando no ves bien tienes que forzar la vista para poder enfocar los objetos y eso también puede provocar temblores en el párpado. Lo mismo que ocurre cuando pasas muchas horas leyendo frente a la pantalla del ordenador. En general, esto puede resolverse, simplemente, usando la corrección adecuadas (gafas o lentes de contacto).
  • Vista cansada y ojo seco: dos cosas que se incrementan cuando pasas muchas horas leyendo con pantallas digitales (tablets, ordenadores, móviles…) Dormir bien por las noches o tomar una pequeña siesta pueden ayudarte. Para combatir el ojo seco, por su parte, existen distintas gotas para los ojos, llamadas “lágrimas artificiales”, que ayudan a lubricar el ojo. Antes de comprar gotas de venta libre, siempre es preferible que consultes con tu óptico para que pueda indicarte cuales son las apropiadas para ti.
  • Consumo de cafeína y alcohol: si consumes mucho café, refrescos de cola o alcohol, deja de hacerlo o disminuye la cantidad, para descartar que la cafeína y/o el alcohol sean los responsables de tus temblores en el párpado.

A veces, las contracciones de los párpados son más severas y pueden hacer que el párpado se cierre por completo. Esto puede ser causado por una irritación en la superficie del ojo (córnea) o en las membranas que recubren los párpados (conjuntivas). Si esto ocurre, no dejes de consultar con un especialista para que pueda indicarte el tratamiento adecuado, lo antes posible.

En otras ocasiones, aunque no es muy común, los espasmos están relacionados con otros problemas de salud vinculadas con desórdenes o trastornos en el cerebro o el sistema nervioso, como esclerosis múltiple, distonía (un trastorno del movimiento que causa contracciones involuntarias de los músculos), enfermedad de Parkinson y el síndrome de Tourette (un trastorno neurológico crónico y hereditario que provoca tics motrices y vocales) , entre otras causas.

Otras señales de alarma que requieren que consultes al especialista cuando te tiembla el párpado son:

  • Cuando los espasmos no desaparecen luego de una semana.
  • Cuando la contracción cierra el párpado por completo.
  • Cuando el temblor incluye o afecta también a otras partes de la cara.
  • Cuando el espasmo está acompañado por enrojecimiento, hinchazón o secreción de un ojo.
  • Cuando el párpado superior se cae (el término médico es ptosis).

Con esta información, ahora sabes que, si el temblor de tu párpado o blefaroespasmo no se corrige controlando el estrés, durmiendo bien, evitando la cafeína y manteniendo los ojos bien lubricados, si se presenta en otras partes de tu cara, si cierra tu ojo o si se prolonga, debes consultar al especialista. Y por supuesto, recuerda visitarlo regularmente para tus revisiones regulares y para la detección de otros problemas en tu salud visual.

Los rayos ultravioletas y la salud de tus ojos

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El estilo de las gafas de sol que lleves es muy importante para tener una imagen “a la moda”, pero además deben cuidar a tus ojos, protegiéndolos de la radiación ultravioleta. Porque cuando se trata de tus ojos, un solo par te tiene que durar toda la vida.

¿Qué son los rayos ultravioleta?

Los rayos ultravioleta son formas invisibles de la energía solar que pueden causar cáncer y quemaduras en la piel, además de enfermedades en los ojos.

Hay tres tipos de rayos ultravioleta:

  • Los rayos UV-A: son mayormente absorbidos por el cristalino del ojo. Investigaciones señalan una relación entre la exposición a estos rayos y la presencia a largo plazo de cataratas y daño en la retina, incluyendo la degeneración macular asociada con la edad. Aunque la exposición a estos rayos es la que produce en un bronceado agradable en la piel, también causan el envejecimiento de la piel y arrugas.
  • Los rayos UV-B: son los responsables de las quemaduras y cáncer en la piel, también causan fotoqueratitis, una quemadura dolorosa en los ojos. Alrededor de la mitad de toda la radiación UV-B también es bloqueada por la atmósfera.
  • Los rayos UV-C: esta es la radiación ultravioleta más dañina, pero es bloqueada por la atmósfera de la tierra.

¿Cómo estamos expuestos a estos rayos?

Todos estamos expuestos a los rayos UV pero algunos estamos más expuestos que otros. Si pasas largas horas bajo el sol, ya sea practicando deportes o trabajando al aire libre, corres mayor riesgo a los efectos dañinos de los rayos UV. En estos casos necesitas protección contra los rayos UV.

Otras actividades que nos exponen a altas intensidades de estos rayos son las camas bronceadoras, las luces fosforescentes o tomar ciertos medicamentos (tetraciclinas, píldoras anticonceptivas, tranquilizantes) que incrementan la sensibilidad a la radiación UV

Además, los ojos de los niños son particularmente susceptibles porque usualmente pasan mayor tiempo bajo el sol que los adultos y sus ojos, al no estar completamente formados, permiten la infiltración de más rayos UV.

¿Cómo afectan los rayos ultravioleta a mis ojos?

Además de causar cáncer en la piel, los rayos UV pueden dañar tus ojos permanentemente. Las células en los ojos, al contrario que las de la piel, no tienen la habilidad de regenerarse. Así es que cuando expones tus ojos a los rayos UV, te arriesgas a padecer de cataratas, daños en tu retina, fotoqueratitis, cáncer en los párpados y la piel alrededor de tus ojos y otras enfermedades dolorosas que te pueden dejar parcialmente o completamente ciego en un futuro.

El ojo puede protegerse sólo cuando la radiación UV no es muy intensa o no dura mucho tiempo. La cornea y los lentes cristalinos juntos absorben todos los rayos UV-B y el 98% de los rayos UV-A bajo condiciones razonables. Cuando la exposición es excesiva puede ocasionar daños severos.

Algunos ejemplos:

El no utilizar lentes de sol con protección UV en días muy soleados, puede causar una queratitis dolorosa (inflamación de la córnea). Afortunadamente, esta condición es temporal y se puede tratar fácilmente.

Como la exposición a la luz UV daña el ojo y es acumulativa durante tu vida, debes asegurarte de usar gafas de sol con lentes que ofrezcan una completa protección UV.  El hecho de que una lente sea oscura, no significa que tenga protección UV — por el contrario, puede significar un gran riesgo para el usuario porque el color oscuro hace que la pupila se dilate, permitiendo que pase más luz y radiación UV dentro del ojo.  Es por eso que la protección 100% contra los rayos UV cada día gana más importancia para prevenir la degeneración macular o el desarrollo de cataratas a largo plazo.

Protección para sus ojos

Aunque la atmósfera nos protege de la radiación UV-C, necesitamos protección de la radiación UV-B y de la UV-A. Las lentes fotosensibles son una buena opción ya que absorben los rayos UV-B y UV-A, ofreciendo el máximo de protección.  De hecho, la radiación UV-A es lo que causa que el material fotosensible cambie de claro a oscuro.

Es importante señalar que no todas las lentes fotosensibles o solares plásticas ofrecen un 100% de protección UV. Pregúntale a tu profesional de la salud visual si tus lentes proporcionan protección total y siempre adquiere tus gafas en una óptica.  Porque hay que cuidar del único par de ojos que tendrás en esta vida.

 

Y tu… ¿Cómo te maquillas? Es importante para la salud de tus ojos.

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Maquillarte los ojos forma parte de tu rutina diaria. Los productos que usas y cómo los aplicas te ayudan a tener unos ojos bonitos, pero también pueden hacerles daño. ¿Sabes por qué?

María se maquilla los ojos como toda una experta. Los lleva siempre perfectamente delineados, pero cuando termina de maquillarse con todo esmero cada mañana el tocador parece un área de desastre: botes abiertos y sin tapar, brochas y aplicadores por todas partes, polvos derramados…  Ana no tiene ni cinco minutos para dedicarle al maquillaje de los ojos antes de salir corriendo de casa, por lo que se maquilla ¡en el trayecto al trabajo! Guarda la bolsa de los cosméticos en la guantera y entre semáforo y semáforo, va haciendo lo que puede. Si algo se le olvida, recurre a unas muestras de cosméticos que le dieron hace ni se sabe, y si no, le pide prestado lo que necesita a su compañera de oficina…

¿Te resulta familiar? Con la mejor de las intenciones las mujeres podemos cometer muchos errores al maquillarnos los ojos y esos errores pueden ser perjudiciales para ellos.

Aquí os dejamos una lista de consejos para que el maquillaje de los ojos no resulte peligroso para los mismos:

  • La limpieza es algo vital: ¿verdad que no se te ocurriría servirle comida a tu familia en los platos sucios? ¿O preparar los alimentos sin lavarte las manos? Pues extiende los mismos principios al área del maquillaje, a la bolsa de los cosméticos y a los envases de los mismos. Al mantenerlos limpios evitas la contaminación con bacterias y hongos peligrosos que pueden provocar una infección en los ojos. Como regla de oro: lávate bien las manos antes de aplicarte el maquillaje y procura que todo lo que utilices esté limpio. En especial, no dejes el aplicador del rímel sobre el tocador o el lavabo. Cierra bien los envases y mantenlos limpios.
  • No humedezcas los productos: no utilices agua y mucho menos saliva para humedecer los cosméticos de los ojos, para evitar la contaminación con bacterias.
  • Tus cosméticos son tuyos… y de nadie más: ¿le pedirías a alguien prestada la cuchara que acaba de llevarte a la boca? Por las mismas razones de higiene, los cosméticos, especialmente los de los ojos, no se comparten tampoco. Y ten cuidado con las muestras de los grandes almacenes. Si tienes que probar un producto, aplícalo con un aplicador desechable.
  • ¿Maquillarse con el coche en marcha? ¡Ni se te ocurra! Además de lo peligroso que resulta para ti y los otros conductores, si tienes que frenar súbitamente o una sacudida del coche mientras te maquillas puede lesionarte el ojo.
  • Utiliza solamente cosméticos indicados para maquillar los ojos: si se te acabó el delineador, no lo sustituyas por un lápiz labial. Podrías llevar contaminación de la boca a los ojos. ¡No es una buena idea!
  • Si te causa irritación, ¡descártalo!: si eres alérgica a un producto determinado o te causa molestias en el ojo, se enrojece o te causa escozor (picazón), échalo a la basura sin pensarlo dos veces. Consulta con el médico si la irritación del ojo persiste.
  • El maquillaje de ojos caduca: aunque no lo parezca, porque la sombra es en polvo, o el envase esté casi lleno porque no lo usas con frecuencia, debes renovar los cosméticos con regularidad. Elimina el bote del rímel después de 2 o 3 meses o si el rímel ya está seco y grumoso. Sustituye el resto cada seis meses.
  • ¡Ojo con la temperatura! No dejes los cosméticos en el coche en donde estarán expuestos al exceso de calor y frío, eso puede alterar su fórmula y la efectividad de los conservantes que contienen.
  • Si tienes una infección en los ojos, no te maquilles: tira los productos que estabas usando cuando comenzó la infección para no volver a infectarte. Además, evitarás irritar el ojo todavía más.

Recuerda que la salud de tus ojos es lo más importante y que para estar guapa no es necesario estropearlos.

Una Correcta Alimentación, Retrasa el Envejecimiento Ocular

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Para la visión, una dieta continuada rica en vitaminas, oligoelementos minerales y sustancias carotenoides y flavonoides protege, previene, repara, barre y limpia el sistema ocular y ayuda a su óptimo funcionamiento y a retrasar su envejecimiento.

A continuación, os vamos a decir qué beneficios obtenemos con las principales y dónde las podéis encontrar

VITAMINA A: Protege las células oculares retinianas, ayuda a proteger la conjuntiva y la córnea y es muy necesaria para la visión nocturna.

  • ZANAHORIA, TOMATE, MELOCOTÓN

VITAMINA B: Favorece la formación de glóbulos rojos en la sangre. Mejora la fotofobia y la sensibilidad a la luz, protege el cristalino y está indicada para episodios de hipermeia (ojo rojo).

  • HÍGADO, CABALLA, PISTACHOS

VITAMINA C: Necesaria para la absorción de las vitaminas A y E, así como para fabricar colágeno. Inhibe las infecciones oculares y previene los procesos oxidativos, protegiéndonos de cataratas y degeneración macular retiniana.

  • KIWI, LIMÓN, PIMIENTO AMARILLO

VITAMINA E: Neutraliza la acción de los radicales libres, a la vez que se trata de un potente agente contra las cataratas y la degeneración macular.

  • ESPINACA, CACAHUETE, ACEITE DE OLIVA

OLIGOELEMENTOS (Zinc y Selenio): Esencial para el sistema inmune y básico para el sistema antioxidante ocular. Disminuyen con la edad y su falta favorece el envejecimiento precoz de las estructuras oculares y la aparición de patología retinianas.

  • OSTRAS, LEGUMBRES, ARROZ INTEGRAL

ÁCIDOS GRASOS (Omega-3): Previenen la degeneración macular retiniana (DMAE) y la aparición del glaucoma, favorecen el lagrimeo, mejorando el ojo seco. Tienen efectos antiinflamatorios y ayudan a la formación de la vitamina A.

  • SALMÓN, AGUACATE, NUECES

FLAVONOIDES: Eliminan los radicales libres y protegen del daño producido por agentes oxidantes, como los rayos UV. Reparan las células nerviosas y los capilares de la retina, reduciendo la presión sanguínea.

  • ARÁNDANOS, CIRUELA, VINO

XANTOFILAS (Luteina y Zeaxanana): Previenen el desarrollo de cataratas y degeneración macular, contribuye al desarrollo visual y protege los ojos de la luz ultravioleta.